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Colchón de látex o un colchón viscoelástico: ¿cuál comprar?

Colchones de látex vs. Colchones viscoelásticos: ¿cuál comprar?

¡Relaja tu espalda y decídete por el que más te convenga! 

  Todo depende de cómo prefieres que sea tu sueño. En una larga lista de preferencias y alternativas, puedes encontrar el colchón que más te beneficia. El ser humano también se manifiesta a la hora de dormir, sólo con inclinarse por ciertas características para su colchón, describe sus gustos o necesidades. Por ejemplo, los colchones de látex son perfectos para quienes buscan adaptabilidad, suavidad y poca firmeza; mientras que los viscoelásticos son mucho más firmes, aunque también son adaptables. Lo ideal es conocer las descripciones de cada uno e inclinarse por el que más te convenga. En el mercado del descanso abundan los materiales con los que se fabrican, las combinaciones de la materia prima cumplen una función específica y sus adaptaciones tienen un único fin: ofrecer sueños reparadores y saludables. Las camas, aunque son simples objetos, “dicen” algunos datos de quienes duermen en ellas. Si en una habitación hay un colchón con tecnología viscoelástica, entonces asumimos que la persona sufre de dolores musculares; pero si hallamos un colchón de látex, pensamos de inmediato que quien descansa allí prefiere una cama mucho más flexible y suave. Ambos se podrían percibir como camas casi iguales, pero tienen propiedades que rompen con estas semejanzas y son las que destacan al momento de comprar uno u otro.   

¿En qué se asemejan los colchones de látex a los colchones viscoelásticos?

  – La primera similitud es que tanto el látex como el sistema viscoelástico son espumaciones que conforman la estructura del colchón. Su densidad y firmeza se notará en el grosor del acolchado y del núcleo. – Gracias a la composición de su núcleo, estos colchones no ejercen puntos de presión en la zona lumbar y mantienen la espalda en línea recta. Son opciones excelentes para quienes sufren de molestias cervicales o musculares. – Se amoldan con facilidad a distintos tipos de cuerpos, sin embargo, hay características morfológicas o diferencias en la edad de quienes duermen en ellos, que intervienen en el alcance de una máxima comodidad. – ¿Conoces el efecto memoria inteligente en las camas? Tanto los colchones de látex como los viscoelásticos recuperan la forma, apenas nos levantamos de la cama, sin dejar hundimientos. – La vida útil de estos colchones se extiende a 10 años, con un excelente cuidado. Siempre es recomendable estar atento a su limpieza y cuidados, como girarlos de su posición cada tres meses para preservar sus bondades. – Los colchones de látex y los viscoelásticos de Lobide son ecológicos y, por consiguiente, hipoalargénicos. Sus compuestos naturales detienen la aparición de ácaros, hongos y cualquier agente causante de alergias.  

Quiero soñar en una cama de látex

 

¿Cómo diferenciar los colchones de látex de los colchones viscoelástico? 

 
 

Colchones de látex

 

Colchones viscoelásticos

  – Es extraído de la savia lechosa del árbol de caucho, es una sustancia renovable para la planta y es completamente orgánico. – Son atérmicos, es decir, no transmiten ni frío ni calor a los cuerpos que reposan sobre él. -Estos colchones deben instalarse en habitaciones donde no haya humedad o que sea mínima, necesitan más ventilación. – Las bases articuladas o de lámina son recomendadas para camas de látex, pues le proporcionan mejor ventilación al colchón. – Es perfecto para quienes se decantan por menor firmeza al tumbarse en la cama, haciendo casi imperceptible los puntos de tensión en el cuerpo. – Aún cuando son muy adaptables al cuerpo no producen la sensación de ingravidez, porque sus capas de látex tienen menos grosor que las viscoelásticas.   – El material viscoelástico es un derivado del polierutano, aunque cabe destacar que en Lobide cambiamos este material por aceite de soja. – Son termorreguladores, por lo que responden a la temperatura del cuerpo. – Son aptos para todo tipo de condiciones climáticas, sin presentar algún inconveniente. – Los viscoelásticos se pueden poner en cualquier tipo de somier, sin afectar su forma ni transpirabilidad. – Tienen una firmeza alta y minimiza la presión en la sangre, manteniendo por más tiempo las posiciones al dormir. – Crean un efecto de ingravidez debido a su densidad, por lo que sentirás que tu cuerpo flota. No son recomendables para quienes sufren de vértigo.
 

¿Llevar tu descanso a la luna o mantenerlo en tierra firme?

  – El látex, aproximadamente, lleva dos siglos siendo usado para el provecho de los seres humanos, entre ellos, las líneas de sueño; digamos que es un elemento ancestral, pero después de saber esto te preguntarás, “¿y de dónde surgió la idea de las espumaciones viscoelásticas?”. La respuesta es: de la NASA. Este invento surgió en los años 60s, debido a la necesidad que tenían los astronautas de amortiguar el impacto que recibían sus cuerpos en el despegue y en el aterrizaje de los cohetes. La NASA diseñó este material y lo incorporó a los asientos de sus viajeros espaciales. El sector del descanso, de la mano de la medicina, tuvo en consideración esta propuesta de la NASA y la llevaron a su terreno. La viscoelástica, además de su función terapéutica, otorga una distribución equitativa del peso corporal en el colchón.  

“Todo es relativo”

  Cuando vas a comprar tu “nubecita de sueños” preparas una lista de preguntas que harás en la colchonería y, si tienes la posibilidad, hasta te acuestas sobre el colchón antes de concretar tu compra. Aunque resulte curioso, de todos los lugares que podemos visitar alrededor del mundo, uno en el que nos preocupamos por sentirnos más cómodos es nuestra cama. Ese pedacito revitalizador (el colchón) tiene que satisfacer nuestras necesidades al pie de la letra, porque si no, despertamos con el mismo cansancio con el que nos desplomamos. El descanso es un acto relativo, mientras unos prefieren camas con más firmeza, otros desean no sentir los movimientos de su pareja y algunos solo quieren colchones altamente transpirables, que reduzcan la humedad de su sudoración. Sobreponer un colchón ante otro es complicado, porque es una decisión sumamente personal. Las parejas tienen preferencias distintas a la hora de entregarse a los brazos de Morfeo y es por eso que terminan buscando camas individuales. Pese a que su vida está engranada a la de su acompañante, no comparten la misma forma de dormir, las costumbres o los gustos para alcanzar un descanso de calidad.  

Quiero un colchón de látex en mi dormitorio

 

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